Este blog es producto de varios ejercicios realizados en la Maestría de Comunicación Educativa de la Universidad de Medellín en Convenio con la Universidad Tecnológica de Pereira. El objetivo es mostrar cómo pensamos y vemos la ciudad de Medellín desde otras perspectivas, miradas, otros enfoques que desde nuestro quehacer cotiano tal vez obviamos y pasamos por alto. Consideramos que dadas las ocupaciones, la velocidad de las actividades y la monotonía pasamos por alto aspectos que se ven a diario, que se viven en diferentes zonas de la Ciudad y de las cuales somos indiferentes, por eso estas imágenes quieren mostrar esa Medellín Visible ante los ojos de muchos ciudadanos pero que la vista de muchos otros es ignorada.
Creado por Natalia Cadavid y Sandra Castaño
martes, 13 de octubre de 2009
INDICADOR ECONÓMICO




Un indicador económico de la Ciudad y tal vez del País, es el gran número de personas desplazadas o sin empleo que se ubican en los semáforos de Medellín.
Cualquier persona que transite por la calles de la ciudad se encontrará con más de una persona que ofrece limpiar el parabrisas del carro, vender galletas, frutas, verduras chicles, hacer malabares, contorciones o simplemente pedir “una colaboración”.
Las calles y los semáforos son su espacio, su lugar de trabajo, su forma de vivir.
ESCALA DE POBREZA

Los puentes peatonales de Medellín son lugar de asilo para los pobres, para los indigentes, para aquellas personas que se dedican a pedir una limosna y a esperar la “buena voluntad” de quienes utilizan los puentes para poder tener algo qué comer.
Desde que eramos pequeñas evitabamos utilizar los puentes peatonales porque sabíamos que en ellos nos encontraríamos algún cuadro triste y deprimente de personas que nos pedirían una moneda o algo que comer, y preferíamos evitar la impotencia que sentíamos al no poder ayudarlos. Este se ha convertido para nosotras en un imaginario de la Ciudad. En una constante de estos espacio que fueron construidos para evitar los accidentes y para facilitar la movilidad de los peatones pero que para los indigentes y mendigos se ha convertido en un espacio propio, en su lugar para ubicarse y pedir ayuda.
MI CIUDAD DESDE MI COMUNA

Visitando algunos barrios de la comuna 13, encontramos una mirada particular de la ciudad, muchos niños y en general personas de la zona ven a Medellín tras las mayas que cercan placas deportivas o que aseguran zonas para evitar accidentes o invasión de territorios privados. Así ven a Medellín los habitantes del Barrio Blanquizal, personas que han vivido el conflicto armado de cerca, que les tocó la operación Orión , esconderse en sus casas y debajo de las camas para evitar que una bala perdida les quitara la vida como ocurrió con algunos de sus conocidos. Personas que ven a lo lejos de su barrio edificios, calles, casas, árboles, montañas, personas que han visto cómo la ciudad se va expandiendo, cómo el cemento le roba espacio al verde, cómo el desarrollo de la ciudad está cada vez más cerca pero a la vez cada vez más lejos de sus vidas.
“VA-LLENA DE AMOR Y PAZ”

En el sector de Belén, carrera 80, hay una piedra en el andén que las personas de la zona han incorporado en la estética del barrio, al punto que le encontraron la semejanza con una ballena, pero le dieron un sentido desde lo que quieren o desea: “Paz y amor”.
Algunos jóvenes la utilizan para rayarla y escribir en ella pero constantemente los habitantes del barrio le hacen mantenimiento y la vuelven pintar. Es evidente que esa piedra hace parte del Barrio y de quienes lo habitan, la cuidan y le hacen mantenimiento, tapan lo que la gente escribe en ella y vuelven a dejarla como ellos quieren que permanezca: limpia y con un mensaje de paz, fe y amor.
DONDE TODO CABE

El Edificio Coltejer, el Metro, las Obras de Botero, el Palacio de la Cultura, la Plaza de las Esculturas y El Museo de Antioquia son algunos de los íconos de la ciudad, son referente obligado de Medellín, son lugares, obras y medios que la gente ha utilizado como parte de su identidad paisa. Los ciudadanos de Medellín usan cada uno de estos referentes a su manera, con su estilo, los quiere o simplemente los incorpora en su cotidianidad, son punto de encuentro, son lugares para verse con sus amigos, para hacer negocios, para trabajar, para estar.
En esta fotografía se pueden ver algunos de estos símbolos de ciudad que a su vez se han convertido en imaginarios: El Coltejer, el Metro y el Palacio de la Cultura “Rafael Uribe Uribe”. La fotografía fue tomada en la Plaza Botero o Plaza de las Esculturas, en pleno centro de Medellín DONDE TODOC CABE, la pobreza, los indigentes que se apropian de las bancas para dormir, para descansar, para mirar, para pensar, para estar; el Centro en el que cabe el Edificio Coltejer, representación de la pujanza, del desarrollo y la economía de la ciudad; donde también cabe el Metro, utilizado por ricos y pobres, por obreros y ejecutivos, por estudiantes, amas de casa, turistas, niños, ancianos y jóvenes. El Centro en el que transitan mujeres y hombres trabajadores y desempleados; en el que se ubica gran parte de la historia de la ciudad; el Centro donde hay museos, bibliotecas, bares, tiendas, centros comerciales, salas de cine, restaurantes, hoteles, viviendas. El Centro DONDE TODO CABE el desarrollo de la ciudad, pero también la evidencia de la diferencia entre clases sociales. Pobreza y riqueza en un mismo lugar.
“CREE EN DIOS PERO AMARRA TU CAMELLO”

Un dicho popular dice: “Cree en Dios pero amarra tu camello”, podría decir que una persona desconfiada fue el autor de esta frase.
En Medellín, como en otras ciudades del País, los recicladores cumplen una función importante y en ocasiones poco reconocida por los ciudadanos, sin embargo esta es una forma de trabajar, de subsistir, de ganarse el pan de cada día y para muchos otros una forma de negocio.
Cualquier persona que recorra las calles de la Ciudad se encontrará fácilmente con un carretilla como la que se muestra la imagen, sin embargo hay un factor particular en la fotografía, lo cual llamó nuestra atención, porque a parte de que los recicladores y las carretillas son un imaginario de la ciudad, el hecho particular de que esta tenga una cadena con un candado para impedir su movilidad también nos muestra la forma en que estas personas conciben la seguridad, o más allá de esto lo que para ellos es importante asegurar, tal vez no importa asegurar lo que lleva la carretilla, pero si importa asegurarla a ella, porque esta es la que le facilita su trabajo. La carretilla es lo que realmente tiene valor para su propietario.
COJÍN DE BRONCE




Los Gordos de Botero han sido un referente “cultural” de la ciudad, paradójicamente a lo que piensa Fernando Botero y al uso que le gustaría que los habitantes de la Ciudad le dieran a las Gordas, la ciudadanía se ha apropiado de ellas de una manera particular y creo que un poco diferente a lo que su creador desearía, pues en la Ciudad corre el rumor de que a él no le gusta que la gente las toque, se siente en ellas, coma encima de ellas o juegue con ellas.
Muchas personas cuestionan si los gordos de Botero son arte, muchos dicen que son una marca, otros dicen que es cultura, otros que es un diferenciador, otros dicen que es posicionamiento, en fin… lo que sí podríamos decir es que la gente pareciera que quiere a los gordos de Botero o más bien que los incorpora en su vida cotidiana, que ya hacen parte de un espacio concurrido por mucha gente y que esa gente las toma, las toca, las siente.
Podemos ver en la Plaza Botero cómo la gente usa las gordas y los gordos de Botero, cómo los niños, las mujeres, las parejas los usan como colchón, como cojín, como mueble, como espacio para jugar, para tomarse una foto, para sentarse o para acostarse en ellas. La gente se toma fotos con ellos, otros le dan la espalda, otros se apoyan en ellos, otros las imitan y otros las ignoran.
ÁNGEL DE MI GUARDA MI DULCE COMPAÑÍA
Ubicada en la carrera 52 con la calle 52 en pleno centro de Medellín se encuentra la Plaza de las Esculturas o la Plaza Botero, espacio en el que concurre gran número de personas, gente de todos los estratos sociales, aunque cabe mencionar que prima la presencia de personas de estratos 1, 2 y 3.
Los ciudadanos se apropian de todos y cada uno de los lugares y elementos dentro de la Plaza.
Las personas cuando van a la Plaza de las Esculturas ven de todo…. Podríamos pensar que van a ver las Gordas de Botero o que es lo primero que ven pero en realidad las Gordas pasan desapercibidas en ese mundo de gente, de vidas, de formas, de estilos, de cultura. Son diferentes formas de caminar, de hacer, de conversar, de vender, de rebuscarse la comida, de divertirse, de dormir, de ser.
En la fotografía puede verse una forma particular en que las personas usan la Plaza y sobre todo el papel de la policía en el mismo, pues llega el punto en el que ni la policía puede evitar que las personas se apropien del espacio hasta para dormir.
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